Eslovenia y la Cerveza
HISTORICO
 ESLOVENIA Consumo per capita : 77 l. ( 2017 ) Historico Eslovenia, sólo para locos por la cerveza. La capital eslovena ha ido atrayendo cada vez a más amantes de la cerveza. Liubliana ofrece una amplia selección de cervezas nacionales y extranjeras en numerosas cervecerías, bares y tiendas especializadas. Tome una jarra de su bebida de lúpulo favorita en buena compañía y aprenda todo acerca de los secretos de su preparación en las catas guiadas. ¡Tomemos una cerveza en Liubliana! La tradición eslovena de la elaboración de la cerveza y las cervecerías data del siglo XVII y la popular fábrica cervecera Unión celebró su 150 aniversario en 2014. Unión es una de las dos fábricas cerveceras más grandes de Eslovenia con su propio Museo de la Cerveza, uno de los más grandes de Europa. De un paseo por los hitos de la fábrica cervecera de Liubliana y pruebe una de sus cervezas. Participe en la interesante cata de cerveza en Liubliana donde aprenderá acerca de las cualidades, las formas de producción y las características de los tipos individuales. Visite alguno de los muchos bares en el animado centro de la ciudad. Únase al grupo Ljubljananjam y descubra los mejores rincones y cervecerías de la capital. Manténgase al día con las noticias del mundo de las fábricas cerveceras artesanales eslovenas y disfrute de una o dos muestras de cervezas artesanas de Eslovenia. También le recomendamos visitar la primera tienda especializada en cerveza en Liubliana; en sus estantes puede encontrar las cervezas más apreciadas del mundo. Elija aquellas cervezas de la amplia selección que pondrán el toque final a su día de la cerveza en Liubliana. En el parque principal de Zalec, en febrero de 2016, el ayuntamiento abrió una fuente que permite probar cinco variedades de cerveza, con limitaciones Es el sueño de Homer Simpson: una fuente pública que en vez de agua emana cerveza. Y de diversas variedades: rubia, negra, doble malta, etcétera. Este atractivo turístico (y gastronómico) se encuentra en Zalec, un pequeño pueblo de 5.000 habitantes de Eslovenia, el primer país que se independizó de la antigua Yugoslavia. Zalec es un pequeño pueblo de Eslovenia especializado en la producción de lúpulo, de modo que el símbolo del pueblo es este ingrediente básico de la cerveza. Que las autoridades de Zalec hayan promovido esta iniciativa no es casualidad: la región produce un lúpulo de excelente calidad y la industria cervecera es uno de los pilares de la economía local. Inclusive, la silueta de este cereal ilustra el escudo municipal. La fuente se encuentra en el parque central de la ciudad y consiste en un semi círculo de hormigón donde se emplazan cinco surtidores (aunque hay huecos para instalar más en el futuro), desde los que emanan cinco tipos de cerveza. Funciona tal como cualquier expendedor de un bar: hay que acercar el vaso y hacer presión en un gatillo para que fluya el líquido dorado. Pero no es posible aferrarse al grifo y beber como si fuera una fuente de agua tradicional: los promotores municipales venden una jarra de 33 centilitros de cristal por seis euros, diseñadas por el académico y artista Oskar Kogoj, ciudadano honorario de Žalec y un diseñador industrial de fama mundial, que puede ser llenada hasta tres veces; o sea un precio similar al de cualquier caña en un bar de España. Y para evitar que el listillo de turno pretenda beber más de la cuenta, cada vaso cuenta con un microchip que contabiliza las veces que se ha llenado. En un principio los vecinos se resistieron a la idea de su alcalde Janko Kos para promocionar el pueblo. Además, no hacía mucha gracia el coste del expendedor cervecero, que tuvo una factura final de 350.000 euros (sufragado entre 170.000 del ayuntamiento y 180.000 de diversas organizaciones locales), en cambio las autoridades regionales esperaban que la fuente se convirtiera en una atracción turística popular que traerían más visitantes al valle, también llamado el «valle de oro verde» gracias a la abundancia de lúpulo utilizado en la industria cervecera. Y la idea está siendo un éxito: el ayuntamiento había proyectado vender 6.000 vasos por año, pero en los primeros días de octubre se compraron 900 unidades por día y se superaron todas las expectativas. La idea es que, además de ser un reclamo turístico, la fuente sea un punto de sociabilización entre vecinos y visitantes. Siempre hay guardias vigilando los alrededores y para evitar excesos la fuente se cierra a las 21:00 horas. Aquí se puede disfrutar también de una de las puestas de sol más bonitas con la vista sobre los campos de lúpulo y del encanto de la cercana ciudad histórica de Celje, situada a escasos 9 kilómetros entre valles y montañas, siendo la tercera urbe más grande de Eslovenia, un lugar que emana grandes historias medievales, y que hoy en día se ha convertido en un importante destino turístico. Una Laško, la birra nacional de Eslovenia. Existe desde 1825 y la fundó Franz Geyer, un panadero de Laško que antes de darle a la cerveza horneaba panes de jengibre y producía hidromiel. Eso es tener visión comercial, porque hoy su pivo (así le llaman a la lager allí) se encuentra en todos los bares del país. Durante el siglo XIX pasó por manos de varios propietarios. Fue primero comprada en 1838 por Heinrich August Ulrich, dueño de unos baños termales en Rimske Toplice, donde la servía. En 1867 la compró Anton Larisch, que construyó una nueva fábrica en la orilla opuesta del río. En 1889 fue comprada por Simon Kulec, que introdujo algunas novedades, como nuevas cervezas hechas con las aguas termales de la ciudad. Unos años más tarde, la Union compró todas las acciones de la cervecería Laško y consiguió cerrar la fábrica en 1924. Pero los ciudadanos de Laško, no contentos con esto, consiguieron reabrir la fábrica tras muchos avatares en 1938. Durante la II Guerra Mundial, la fábrica fue destruida por una bomba que erró su objetivo, pero en 1946 volvió a abrir tras ser reparada. Desde entonces no ha parado de crecer hasta convertirse en la mayor fábrica de Eslovenia. Tras la independencia de Yugoslavia, hubo un descenso de las ventas, pero este se superó a finales de los 90. Hoy en día, la fábrica Pivovarna Unión, la principal cervecera de Eslovenia y propiedad de Heineken, está en pleno centro a 15 minutos caminando, al lado del parque Tivoli, por lo que, si te interesa y estas de paso, es una opción para pasar una hora u hora y media. Además, tienen su propio pub junto a las instalaciones. Este pub es donde debes ir si quieres visitar la fábrica, pues allí comienza la visita. El menú tiene precios muy asequibles y la visita incluye medio litro de cerveza. La cervecería ofrece una amplia selección de cervezas fabricadas por Pivovarna Union, destacándose entre ellas las cervezas caseras. Solo aquí se encuentra cerveza tirada Bok, Triglav y Amber. Paraíso para los cervecer@s Fábrica de cerveza con terraza exterior informal y buen ambiente. Cervezas rubias, negras y sin filtrar. Nos recomendaron la no filtrada, que es la que bebía la gente allí, pues muy buena recomendación, turbia, pero deliciosa. Comimos tabla de picoteo con embutidos, paté y quesos y una salchicha. Muy bueno todo.

ESLOVENIA

Nº de latas 1

 

Formatos:

50 cl. ( 1 )